Bienestar emocional: Depresión Posparto: la gran desconocida

13.05.2017

¿¿Depresión?? ¡Pero si acabas de ser madre! Debería ser la etapa más bonita de tu vida, ¿cómo puedes sentirte así? Puede ser una de las preguntas que nos hagamos nosotras mismas o incluso nuestros familiares más cercanos si acabamos de dar a luz y justo sentimos todo aquello que no esperábamos sentir... (Tristeza, ganas de llorar, sentimientos de culpa por no ser capaz de estar feliz con la maternidad, cansancio, desmotivación, irritabilidad, cambios de humor, insomnio, cambio en el apetito o hábitos alimenticios, molestias físicas e incluso síntomas de ansiedad).

La depresión posparto es mucho más frecuente de lo que nos imaginamos; en muchos estudios la prevalencia de síntomas depresivos después del parto va desde un 10% hasta un 20% en mujeres. No obstante, en muchos casos no se detectan, ya que la evaluación de la salud mental en la mujer embarazada queda un poco en el olvido en el sistema sanitario español. Y no hablemos de la del hombre... hombre??Sí! Efectivamente estos síntomas no sólo aparecen en la mujer, también pueden aparecen en el papá que acaba de tener un bebé.

Además, se suma el hecho que la propia mujer/hombre en muchos casos intenta esconder o evitar reconocer su estado anímico por miedo a cómo reaccionará su entorno y por sus sentimientos de culpabilidad al sentirse así ("pensarán que no soy buena madre/padre, por sentir esto que siento... Que no voy a ser capaz de criar a mi bebé..."). Por ello es muy importante que tanto las futuras mamás como los futuros papás conozcan esta realidad y sepan identificar lo que les puede estar pasando.

Algunas emociones de tristeza y cambios en el estado de ánimo leves son muy frecuentes en las mamás que acaban de dar a luz; pero a diferencia de la depresión posparto, al descansar un poco y recibir ayuda con el cuidado del bebé estos síntomas desaparecen en unos días o semanas.

Si esto no es así, y estas emociones permanecen e incluso empeoran probablemente se trate de una depresión posparto.

¿¿Y por qué me ocurre esto a mí?? En realidad, existen muchas causas y contribuyen varios factores. En la mujer el gran cambio hormonal que padecemos es un factor muy relevante, pero no el único; también la falta de sueño, los cambios físicos, el estrés por el cuidado del bebé y la regulación emocional que implica la maternidad son otros factores. En el hombre también la falta de sueño, el estrés, el aumento de responsabilidad tanto hacia el bebé como hacia la madre y el ajuste emocional del nuevo rol de padre que empieza a desarrollar pueden ser factores influyentes. También hay factores previos e inherentes en cada persona que pueden predisponer como por ejemplo rasgos de personalidad muy perfeccionistas, haber sufrido depresión anteriormente...

En nuestra sociedad, como hemos dicho, puede resultar muy complejo admitir nuestros sentimientos, ya que la maternidad está muy asociada a emociones de alegría, amor...no obstante, el primer paso para mejorar nuestro estado es reconocerlo y buscar ayuda. Pensar que es una consecuencia muy frecuente y que les ocurre a muchas otras mamás/papás nos puede ayudar a realizar ese primer paso.

Es importante tener en cuenta que nuestro estado es perjudicial para nosotras mismas, pero también es muy perjudicial para nuestro bebé y para la relación que estamos manteniendo con él los primeros meses de su vida, por ello es imprescindible actuar cuanto antes.

Algunas de las estrategias que puedes utilizar inicialmente, si ves que tu estado de ánimo es bajo después de dar a luz, son:

1. Cuidarte: tanto físicamente (alimentarte bien, descansar) como mentalmente (encontrar momentos para ti, de relax, desconexión para poder atender a tus propias necesidades: hacer actividades gratificantes, cuidar tu aspecto, practicar algún tipo de deporte...)

2. Compartir tus emociones: comparte como te sientes (pareja, familiar, amiga...)

3. Pide ayuda (pide ayuda a tu entorno) para poder hacer frente a alguna de las nuevas obligaciones y tareas de cuidado del bebé.

4. Actívate: sal a la calle, toma el sol y busca compañía.

5. Prioriza: es complejo llegar a todo, así que prioriza aquello más relevante y deja para más adelante o pide ayuda para el resto de cosas.


Si aun así ves que tu estado no mejora y no sabes cómo afrontar esta compleja situación busca ayuda profesional: existen unidades especializadas en psicología y psiquiatría perinatal que te pueden ayudar a aumentar tu bienestar y el de tu hijo en esta etapa de vuestras vidas.

Iris Tolosa Sola

Psicoestima't-

Psicología Granollers

Psicóloga (nº Col: 21572)