Bienestar emocional:  Alcanzando mis metas en 4 pasos

29.12.2016

Se acerca el día 31... y todos alguna vez hemos planeado nuevos objetivos para lograr un buen inicio de año. Concebir nuevos retos nos estimula y motiva a emprender e incrementar nuestro bienestar. Entonces, ¿por qué motivo lo que nos proponemos no suele ser muy duradero y la mayoría de nuestros deseos suelen desvanecerse pasados los primeros días de enero? Algunos de los retos más comunes que nos repetimos como un disco rayado son: "voy a dedicar más tiempo a cuidarme, dejaré de fumar, haré deporte, comeré sano, leeré más, quiero ser más feliz, no tomarme mal las críticas, gestionar mejor mi tiempo..."uff!! ¡Qué agobio! ¡Cuántas imposiciones y todas listas para cumplirse a partir del día 1!

¿Cómo lo puedo hacer para alcanzar mis metas y que éstas sean más duraderas?

Intentaremos resumirlo en 4 pasos:

Paso 1: Vamos a empezar por hacernos la pregunta: ¿qué quiero proponerme para este año? ¿Qué deseo conseguir? ¿Qué me gustaría hacer? Os animo a que cojáis un papel en blanco o "libreta de los deseos" y escribáis todo lo que os pasa por la mente al realizaros estas preguntas, sin juzgar lo que escribís (no valoréis si son objetivos "aptos" o no, simplemente daros permiso para anotar todo aquello que os gustaría conseguir/hacer durante este año).

¿Qué ocurre si nos atascamos? ¿No sé por dónde empezar? ¡No pasa nada! Hagámonos la misma pregunta a corto plazo: ¿qué quiero proponerme para este invierno o mes de enero? ¿Qué deseo conseguir? ¿Qué me gustaría hacer? Cuando nos marcamos una temporalidad demasiado amplia puede ser que mis deseos u objetivos se pierdan por el camino, así que cuanto más a corto plazo, más efectivo será lo que me proponga.

En la lista puedo anotar todo aquello que desee, como propuestas a nivel personal (ser más sociable, aprender a pedir mejor las cosas, pasar más tiempo con mi pareja/hijos , ser más flexible, mejorar mi sexualidad...), actividades/placeres (ir a la playa a dar un paseo, hacer un viaje, ir un día a aquel restaurante que me gusta tanto, llevar a mi hijo a la nieve...), a nivel laboral (hacer un curso de especialización, cambiar de trabajo, pedir un aumento de sueldo o promocionar en la empresa...) y todo lo que se nos ocurra!

Paso 2: Ahora toca poner un poco de "juicio". Analiza y clasifica aquellos deseos, valora si tienes los recursos para poder conseguirlos, si necesitas un poco más de tiempo para lograrlos o si necesitas apoyo. Por ejemplo: "me gustaría ir de viaje a París, pero no tengo los recursos económicos ahora; si ahorro durante el invierno puedo proponer hacer el viaje en verano", "Me gustaría dejar de fumar, pero lo he intentado más de 20 veces y siempre fracaso... no siento que ahora tenga los recursos necesarios y tengo que buscar soporte para plantearme este reto, lo hablaré con mi médico o me informaré sobre qué puedo hacer"

Paso 3: ¡Concreta! Añade a tus ideas el dónde, el cómo, y el cuándo; hacer mis objetivos más concretos también me ayudará a poder alcanzarlos.

Por ejemplo, es mucho más eficaz proponerme: "Quiero ser más sociable con mis compañeros del trabajo y voy a empezar por saludar cada mañana, todos los días, hacer algún cumplido acerca de su trabajo y ofrecer mi ayuda al menos 1 vez por semana", "Quiero llevar a mis hijos a la nieve antes de que acabe enero; me gustaría ir a Andorra, ir en coche y bajar en el mismo día".

Muchas veces habremos oído que para que nuestros "deseos de año nuevo" se cumplan debemos marcarnos objetivos muy concretos y que puedan ser alcanzables. Por ejemplo, no vale decirnos: "voy a dedicar más tiempo para mí". Es un objetivo demasiado abstracto y será más eficaz escribir en el papel o en libreta: "cada sábado por la mañana dejaré los niños con mi pareja/padres y me iré al gimnasio". No obstante, si no tengo pareja o mis padres no se pueden quedar con los niños, debo reformular mi objetivo para que sea realizable. Recuerda ser "racional" al marcarte el dónde, cómo y cuándo, no idealices y proponte retos que sean alcanzables y que puedan perdurar en el tiempo.

Paso 4: Pon orden y reparte tus objetivos por meses, semanas o días. Ponernos todos los objetivos a la vez puede transmitir un cierto agobio y nos puede desanimar al ver que tenemos que instaurar tantos cambios en tan poco tiempo.

¡No te marques más de 1 cambio a la semana!

Por ejemplo, para el mes de enero me he propuesto: "Para la primera semana, empezar de nuevo a ir al gimnasio 2 veces por semana", "Para la segunda, ir a visitar el pequeño pueblo de costa al que solíamos ir a veranear", "Para la tercera, empezar a tener más tiempo íntimo con mi pareja, reservando una noche cada semana a solas para los dos"....

Para aumentar tu bienestar y motivación puedes ir subrayando de tu libreta o listado todos aquellos retos que te hayas propuesto y que vayas ejecutando.

Concluyamos señalando algo que todos sabemos, pero que vale la pena recordar: ¡Podemos fijarnos nuevos objetivos y retos cada día del año! No hace falta esperar hasta el día 1 para empezar toda la "faena". ¡Podemos empezar hoy mismo!

Os dejamos con esta cita de Robert Louis Stevenson que espero que os inspire para buscar una vieja libreta e iniciar este nuevo año cargado de deseos alcanzables y duraderos "Todo el que llegó donde está, tuvo que comenzar donde estaba".